Limón, el jugoso negocio de la “oferta y demanda”

El limón, el fruto de jugo ácido y amargoso pero que sin él los tacos no son tacos

Michoacán. – Este fruto cítrico ha sido el centro para la creación de memes a inicios de este 2022, y es que no es para menos su precio se ha elevado más que el kilo de pollo, llegando hasta los 80 pesos. Es claro que el mexicano usa el limón para todo,  desde desinfectar heridas, hasta tratar el Covid, si el Covid, tal como lo hizo nuestro presidente López Obrador.

Pero, ¿por qué el consumidor debe pagar este precio?, si en Michoacán somos productores de este fruto,  al igual que el  aguacate, que por cierto  siempre tiene un costo poco accesible.

Bladimir lleva más de un año al frente de Río Aguachilería un negocio de mariscos, donde uno de los actores principales es el limón, pues aquí se consume pero a montón; en un ceviche, aguachile, carne apache, coktel, michelada, etc. etc, etc.

Fotografía/ME Editorial/Empresario gastronómico

Para este empresario gastronómico sus ganancias dependen enormemente del costo de los insumos, pues la inflación dice ha pegado en varios productos, sabe que es momentáneo el precio que tiene el limón del cual  pasó de destinar 800 pesos a la semana a 3 mil  500 pesos, él atribuye este incremento a otros factores como es el crimen organizado.

Los bodegueros

En el mercado de abastos de la ciudad de Morelia se concentra la distribución de todos los productos del campo michoacano o que llegan de la Central de Abastos de la Ciudad de México. Don Saúl, es uno de los bodegueros especializados en el producto limón, explica que su familia se ha dedicado por mucho tiempo a la venta y compra de este cítrico en el municipio de Antúnez ubicado en la Tierra Caliente.

Fotografía/ME Editorial/Central de Abastos de Morelia

Para Don Saúl, el precio que tiene el limón actualmente nunca lo había tenido, su explicación es que el clima jugó un factor esencial en la cadena de producción debido a lluvias atípicas que afectaron el crecimiento y llevaron a la escasez.

Pero, ¿qué tanto pudo afectar el clima?, o ¿qué tanto es culpa del crimen organizado su alto costo?

Viajamos a Apatzingán a casi 200 km de la capital michoacana, uno de los municipios donde más se compra y se vende el limón en esta región de la Tierra Caliente; nos adentramos a las huertas, llegamos a Presa del Rosario una pequeña comunidad ubicada a unos 15 minutos de la cabecera municipal, aquí conocimos a Don Daniel quien desde los 15 años se dedica al corte del limón,  terminó su jornal con 5 cajas, se siente contento pues por cada una cobrará 200 pesos.

Fotografía/ME Editorial/Cortador de limón

Para Don Daniel este momento que tiene el limón es muy bueno para ellos como cortadores, ya que está bien pagado, sabe que no durará mucho, ya viene mucha producción y el limón bajará su precio, pero por ahora dice “no se puede quejar”, pues en temporada normal se llega a pagar por caja de 15 a 25 pesos, con lo que apenas alcanza para sobrevivir.

Los productores

En la misma huerta nos acompaña Don Estanislao, un productor quien lleva gran parte de su vida en la citricultura, con buena suerte acomodará su cosecha en 38 pesos el kilo directamente en algún empaque, sin pasar por largo camino del “toma y daca”, una negociación que para muchos es más la ganancia del intermediario conocido como “coyote”, quien dicta el precio en un mercado antes de pasar al empacador.

Fotografía/ME Editorial/Productor de limón

Con casi 70 años de edad, Don Estanislao se resiste a cambiar de giro, o incluso a dejar de trabajar en el campo, pues dice que lo dejará hasta que se muera, orgulloso de su producto, indica que desde hace años ha cambiado el uso de fertilizantes químicos por orgánicos por lo que sus limones podrían tener otro precio en el mercado, sin embargo, esto no importa pues aquí se compra por igual.

El productor no puede hacer mucho, se somete por el precio que se fija en el mercado, y a los acuerdos por la supuesta mayoría donde acuerdan los días que serán para corte, es decir el día que se comprará y su precio. Si se busca vender o cortar días no autorizados pueden ser acreedores a multas exorbitantes de  hasta 50 mil pesos.

La venta en Tianguis

En Chandio, localidad de Apatzingán  se encuentra el Tianguis del Limón, el precio de limón se cotiza en los 34 pesos, desde las 10 de la mañana comienzan a llegar los primeros ofertantes, la tabla se marca y los productores buscarán vender  al mejor postor.

Fotografía/ME Editorial/Tianguis de Apatzingán

El Tianguis lo opera  la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán (ACVA), actualmente Ignacio Castañeda es el presidente,  menciona que en el valle de Tierra Caliente existen alrededor de 120 mil hectáreas destinadas al cítrico que va desde el municipio de Tepalcatepec hasta Múgica, esto representa más de 800 mil toneladas.

No obstante, a pesar de contar con una gran producción, el costo del limón se disparó, la causa dice Ignacio es el clima, pues las lluvias de hace tres meses afectó la producción, además de los altos insumos, también apunta se debe al Covid, “la gente consume mucho limón por esa enfermedad, lo combina con otras cosas”.

Fotografía/ME Editorial/ACVA

Concluye que parte del trabajo de ACVA es la organización, por lo que lograron ajustar los días de venta, pues recalcó se debe a la demanda que hay en los mercados.

Salimos del Tianguis para platicar con una parte importante de este eslabón, los empacadores, quienes son los que compran el producto y lo distribuyen a los bodegueros, de ahí nos dirigimos a Buenavista, un municipio importante en esta cadena.

Los empacadores

A tan solo 35 kilómetros de Apatzingán, el camino a Buenavista que lleva a Pinzándaro, al Terrero, La Ruana y  Aguililla desde las Colonias Cenobio Moreno, localidad de Apatzingán, es cuidado por civiles armados a los que se  puede ver simple vista, sin embargo, el movimiento de cortadores y camiones con limón no para, pues es día de corte.

Fotografía/ME Editorial/Transporte de limón

En la cabecera municipal, llegamos a una empacadora que es operada en familia, uno de los encargados nos explicó el proceso que lleva el limón, pues antes de que pase a manos del distribuidor (bodeguero) se separa manualmente para quitar limón manchado, hojas y que inclusive ya no es apto para consumo, luego pasa por un lavado, secado y encerado para  según su tamaño caer en diversas bandejas donde es empacado y ahora si es mandado a diversos puntos de la república.

Para este joven empresario el precio como su ganancia que se obtiene es el justo, pues la demanda ha puesto que el costo sea elevado debido insiste por el “agua”, la lluvia que afectó la flor, por lo que disminuyó la producción en la región.

Fotografía/ME Editorial/Empacador

Explica Tito que el precio actual es por la “oferta y la demanda”, sostiene lo dicho por los tianguistas “se debe a la oferta y a la demanda, obviamente si piden mucho limón se sube”, pero también lo atribuye una parte al tema de la inseguridad pues la gente no sale, apunta.

La otra versión

En el mismo Buenavista, pero a unos 20 minutos de la cabecera municipal, se encuentra la tenencia de Felipe Carrillo Puerto también conocida como La Ruana, lugar donde vive una figura que ha sido de las voces michoacanas más escuchadas  en los últimos años.

Don Hipólito Mora, un agricultor que hace 9 años junto con otros ciudadanos tomaron las armas, para hacer frente a uno de los cárteles con presencia en varios estados, Los Caballeros Templarios.

Fotografía/ME Editorial/Hipólito Mora Chávez

Don Hipólito, ex líder del grupo de autodefensas en La Ruana, desde hace 10 años se dedica a la producción del limón, relata que el olvido de los gobiernos ha permitido que se encarezca los insumos en el campo, por otra parte, no concuerda completamente si el crimen organizado es quien dicta el precio del limón.

“Respecto a que el crimen organizado mete las manos o que está caro por culpa del crimen organizado, con el precio no tiene que ver nada”, en cambio el crimen organizado si tiene que ver con el “control de todo” dice el ex autodefensa.

El crimen organizado interviene en los días que se debe cortar, “de tres días a la semana que lo estábamos haciendo pasaron a dos”, esto además de afectar al productor impacta en las familias de los cortadores, relata Hipólito Mora.

Para el citricultor los más afectados de cadena del limón son los cortadores, empleados que deben sobrevivir en ocasiones con menos de 100 pesos, lo cual no es nada tomando en cuenta los altos precios de la canasta básica que existen en la región debido al control de los suministros por el Crimen Organizado, el cual encarece la vida.

El cierre

Estos relatos  nos hablan de diversos factores que por su propio origen explican lo difícil que es trabajar en una tierra donde se debaten luchas con agentes ambientales, económicos, políticos y sobre todo por la inseguridad, la cual ya no es percibida directamente, pues más vale ignorarla que ser parte de las cifras,

Quizás no entenderemos  este juego de la “oferta y la demanda”, tampoco por qué las autoridades no hacen algo al respecto. Lo que si entendemos es cada vez nos cuesta más sacarle jugo a la vida.

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